INTRODUCCIÓN
El Teatro, en su
constante búsqueda de nuevas formas de expresión,
quema todo en su paso, y ahora que remueve las cenizas
sobre las tablas, hace resurgir como un fénix la
más antigua forma de comunicación: El Mimo.
Aunque el Mimo
es importante como elemento en el lenguage teatral, también
es importante por sí mismo, como expresión
artística, ya que actualmente se valora la expresión
corporal tanto como la verbal.
Es importante saber
que el Mimo no es solamente hacer gestos sino que éstos
son reflejo de las emociones internas. El mimo, a través
de su cuerpo, en el silencio, nos puede dar a conocer
sentimientos y talantes que sus palabras nunca podrían
describir, y desconociendo además las barreras
linguísticas.
Este libro es esencialmente
práctico, y con un sinfín de posibilidades.
La mejor forma de aprendeer Mimo es cultivándolo,
trabajando sólo, en pareja o en grupo. Los ejercicios
propuestos facilitarán en gran medida dicho aprendizaje.
En él he tratado de traducir el gesto al dibujo
y la palabra, y tiene el fin de llevar a grupos de teatro,
centros culturales, colegios, e instituciones de enseñanza,
lo que ha constituido el contenido de mis cursillos de
Mimo.
El material de
que consta este libro ha sido planeado con cuidado, y
ordenado para introducir de forma progresiva, técnicas
cada vez más avanzadas.